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domingo, 30 de junio de 2013

¿Una oportunidad para el PP andaluz?

La renuncia de Griñán a volverse a presentar como candidato a las elecciones autonómicas y la convocatoria de primarias por parte del PSOE-A el día 29 de julio abre un periodo de incertidumbre en la política andaluza. En un principio, puede parecer que la decisión del presidente andaluz perjudica a su partido. Las últimas encuestas mostraban que los socialistas habían conseguido remontar la ventaja que el PP les sacó en las últimas elecciones andaluzas y tomarles la delantera por varios puntos de diferencia. Ahora tienen que empezar de nuevo. Y con un candidato novel. O mejor dicho, candidata. Porque la rapidez con la que la dirección del PSOE andaluz ha convocado primarias y el número de avales solicitados -siete mil- anima a pensar que están teledirigidas para que Susana Díaz se haga con la candidatura.
Pero si Díaz, como parece, resulta finalmente elegida, nos encontramos ante varios pros y contras. Empecemos por las malas noticias. Como le ocurre ahora a Zoido, la presidenta del PSOE sevillano va a ser siempre sospechosa de favorecer los intereses de su provincia (que en las elecciones autonómicas sólo reparte 18 escaños) frente al resto de territorios andaluces (que asignan 91 diputados), lo cual puede ser un problema en términos electorales. Por otro lado, las líderes socialistas, en la mayoría de los casos injustamente, no tienen tan buena prensa como las populares, generalmente mejor consideradas por los medios de comunicación a la hora de gestionar asuntos públicos. Bibiana Aído, Leire Pajín o Magdalena Álvarez son algunas muestras de este argumento. En el PP, sólo Ana Botella tiene este problema. Para más inri, Díaz tiene el sanbenito mediático de que no se la considera preparada académicamente ni tiene el mismo nivel que anteriores presidentes andaluces.
Sin embargo, es una candidata joven, algo que los ciudadanos habitualmente valoran positivamente a la hora de votar, como hicieron con Zapatero, y no está salpicada por el fraude de los ERE arrebatando así una importantísima arma a los populares andaluces. Por otro lado, la dinámica electoral en España es anti-PP. Los españoles -independientemente de su procedencia, salvo en Galicia- están deseando castigar a los populares por los hachazos al Estado de Bienestar y por las cifras de paro. Si los andaluces ya lo hicieron hace un año cuando los recortes de Rajoy estaban empezando y estando aún fresco el recuerdo de Zapatero, con más razón lo harán dentro de tres años. Y eso es muy difícil que cualquier candidato conservador lo impida. En el mejor de los casos para el PP andaluz, que convoque primarias en otoño y salga elegido o bien José Antonio Nieto, un político de extracción humilde que ha conseguido gobernar en una plaza tradicionalmente de izquierdas como Córdoba, o bien Mari Carmen Crespo, que sería la anti-candidata Díaz para paliar el factor femenino, se antoja muy difícil -aunque no imposible- que los conservadores andaluces consigan dar la vuelta a la tortilla electoral andaluza, más aún con el auge de Izquierda Unida, que sería clave a la hora de formar gobierno.

domingo, 12 de mayo de 2013

Disparen a Andalucía

Está de moda. Si tienen algún problema, olvídense del Equipo A. Échenle la culpa a Andalucía. El último en hacerlo ha sido el presidente extremeño, José Antonio Monago, quien ante el enésimo ataque de los nacionalistas catalanes (sí, esos que se gastan el dinero de los contribuyentes en embajadas, en seis cadenas autonómicas de televisión y en repartirse las comisiones de las ITV en vez de en construir hospitales) ha echado balones fuera indicando que son sus hermanos del sur los que gastan más dinero del que reciben. ¿El escenario? Lo han adivinado: Barcelona. Un ejemplo más de la degradación política que se vive en nuestro país y la falta de valores de nuestra clase política.
Monago cree haber hecho bien sus cálculos. Quiere que Extremadura ofrezca una imagen de tierra competitiva y con solvencia económica. Quiere que la percepción que todavía existe en partes de nuestro país sobre las regiones del sur cambie. Al menos en lo que se refiere a Extremadura. Y hay que reconocerlo: su gobierno ha hecho sus deberes económicos. Ha cumplido con los objetivos de déficit. Pero no debe olvidar que el mismo gobierno nacionalista catalán que culpa a Extremadura de sus males -del mismo modo que los xenófobos de la Liga Norte gritan 'Roma ladrona'- es el que ha incumplido esos objetivos de déficit. Ni  tampoco que Extremadura no es limítrofe con Cataluña sino con Andalucía. Ni que buena parte de las empresas extremeñas operan en Andalucía, no en Cataluña. Ni que quien quiere limitar la solidaridad interterritorial (por cierto, tan necesaria para algunas regiones como Extremadura) son los nacionalistas catalanes, no los andaluces.
Un último apunte. Es difícil de entender cuál es la razón de ser de un partido como el PP andaluz, cuyos diputados comparan su tierra con Etiopía y cuyo portavoz parlamentario suscribe la tesis de Monago y de los nacionalistas catalanes cuando echa la culpa a Andalucía de los males catalanes. ¿Era esa la defensa de los intereses andaluces que prometían hace un año en campaña?

domingo, 7 de abril de 2013

El enemigo, en casa

Varios medios informativos han insinuado que las declaraciones de la consejera de Hacienda, Carmen Martínez Aguayo, a Canal Sur situando las responsabilidades políticas del caso de los ERE en los ex consejeros de Empleo, José Antonio Viera y Antonio Fernández, fueron realizadas con el consentimiento de Pepe Griñán.
Sin embargo, vayamos a los hechos. Dos días antes de la entrevista de la consejera en la cadena autonómica, el presidente de la Junta se había apuntado un tanto político al haber sido acusado erróneamente por el líder de la oposición, Juan Ignacio Zoido, de haber incluido a intrusos en unas ayudas públicas realizadas a la empresa Primayor. Tras la posterior rectificación del PP andaluz, la atención mediática se había desviado del asunto del 'fondo de reptiles', centrándose en Bárcenas y la Infanta, con el Partido Popular y la Corona como principales damnificados. Pero las palabras de Martínez Aguayo en Canal Sur colocaban de nuevo a los ERE y al PSOE en el centro del debate sobre la corrupción política en España. Es imposible que una persona con la capacidad estratégica de Griñán hubiese dado su consentimiento a un error de tal magnitud.
Además, como señalan hoy varios medios de comunicación, esas declaraciones suponían un torpedo en la línea de flotación del acuerdo no escrito entre rubalcabistas y griñanistas de no elevar el nivel de responsabilidad política en el caso de los ERE por encima del ex director general de Empleo, Francisco Javier Guerrero. El propio Griñán ha tenido que desmarcarse hoy públicamente en El País de las palabras de su consejera, calificándolas como declaraciones “a título personal”.
Es comprensible que Martínez Aguayo quiera apartar la responsabilidad política de los ERE de la consejería de Hacienda, de la que su jefe, Pepe Griñán, y ella eran titulares como consejero y vice-consejera. Sin embargo, desde el punto de vista de la comunicación política, es inexplicable cómo el Gobierno andaluz permite que algunos de sus miembros hablen sobre un tema tan dañino para sus intereses como los ERE.

sábado, 2 de marzo de 2013

De 28-F a 28-F

Hace un año, tres de las cuatro encuestas que se publicaron con motivo del Día de Andalucía pronosticaban que el PP-A ocuparía el Palacio de San Telmo tras las elecciones de marzo, ya fuese con mayoría absoluta o simple (gracias, en este caso, a la más que probable abstención de UPyD). Por contra, ninguno de los tres sondeos publicados (Grupo Joly, El Correo de Andalucía y CEPES) este 28-F ofrece una mayoría suficiente para gobernar a los populares sino que todos ponen al PSOE-A por delante de estos en intención de voto. La de El Correo de Andalucía, que es la que tiene mayor muestra (2.000 entrevistados), abre incluso un profundo abismo de 10 puntos entre los dos partidos mayoritarios.

¿Qué ha cambiado en un año? El comienzo del vuelco electoral lo cuento en Andalucía, la aldea gala. Para empezar, la subida del IRPF por parte del Gobierno de Rajoy desmotivó a buena parte del electorado conservador (que es al que más le afecta este impuesto), hasta el punto de quedarse en casa el día de los comicios andaluces. Por otro lado, la reforma laboral movilizó al electorado de izquierdas, que en un principio parecía que se inclinaba por la abstención. El caso Bárcenas ha terminado de convencer a buena parte de los electores andaluces que el 25-M se inclinaron por votar al PP de que ninguno de los dos partidos políticos mayoritarios queda libre de pecado cuando de corrupción estamos hablando. Y por si fuera poco, el débil liderazgo de un Zoido empeñado en defender exclusivamente los intereses de su ciudad aleja a los andaluces de otras provincias de una opción que empiezan a ver como netamente sevillana.

Ante este panorama, es difícil que la situación electoral dé otro vuelco en tres años. Que el PP andaluz consiga gobernar por primera vez en Andalucía pasa por una especie de tormenta perfecta: la sustitución del alcalde sevillano como líder regional del PP por un político de orígenes humildes y cuya ideología linde con el centro-izquierda, como pueda ser el alcalde de Córdoba, José Antonio Nieto; una reactivación de la economía española que lleve a una caída sustancial del desempleo; y, por último, que el caso Bárcenas se derrita como la nieve. Es más fácil que el Real Madrid gane este año la Liga que todo eso se produzca simultáneamente pero, como hemos visto durante este año, en política todo es posible...

sábado, 29 de diciembre de 2012

¿Candidato a las puertas?

El PP andaluz tiene el mismo problema que el PSOE nacional: la indefinición sobre el candidato que presentarán a la presidencia de la Junta, en un caso, y del Gobierno, en el otro está lastrando sus posibilidades electorales. Bien es verdad que en el caso de los populares no es la única causa. Su descenso en las encuestas también viene motivado por la incompatibilidad del ejercicio por parte de Zoido de la alcaldía de Sevilla con la presidencia regional del PP, tanto en términos de dedicación como en términos de aritmética electoral. Y es que cuánto más defiende a Sevilla en temas como la Ley de Capitalidad o el metro, más apoyo electoral pierde en el resto de las provincias, que son las que le pueden dar los escaños necesarios para la mayoría absoluta.

Pero el asunto de disponer de un candidato cuánto antes es clave. No es lo mismo, por ejemplo, que los españoles sepamos que Chacón, Madina o incluso Rubalcaba va a ser el candidato a las próximas elecciones generales por el PSOE que desconozcamos incluso si los socialistas van a convocar finalmente primarias (en la anterior legislatura no las celebraron a pesar de que Zapatero anunció que se convocarían) y cuándo tendrán lugar, en su caso. Los ciudadanos necesitan tener un referente claro. Y, hasta ahora, los andaluces no saben quién será el candidato del PP andaluz a las próximas elecciones autonómicas.

El problema se agrava cuándo la indecisión sobre este tema alienta los conflictos internos dentro del PP. La elección (o no) del candidato a la Junta del PP va camino de convertirse en el culebrón del invierno y amenaza con ser el del trienio (2013-2015) de hacer caso al secretario general del PP-A, José Luiz Sanz, que recientemente ha retrasado la elección del candidato popular hasta finales del 2015. Afirmaciones enseguida contestadas por Elías Bendodo, presidente del PP de Málaga y número 3 del PP andaluz, en primer término, y Francisco de la Torre, alcalde de Málaga, después, indicando ambos que era necesario saber el nombre del candidato “cuanto antes” y precipitando así el enésimo cisma entre la dirección andaluza y los populares malagueños.

Moraleja (para quien corresponda): pocos ciudadanos confiarían el gobierno de su región a un partido político desunido y pocos pueden responder en las encuestas que votarían a alguien si ni siquiera saben si se va a presentar a las elecciones.

P.D.: Entre este marasmo de afirmaciones, un político popular se está posicionando bien para la sucesión. Es muy joven, de origen humilde, de los pocos candidatos potenciales del PP-A que no tiene imagen de señorito andaluz, ha conseguido la alcaldía de una ciudad históricamente de izquierdas en la que habitualmente gobierna Izquierda Unida y es disciplinado, como lo demuestra el que haya señalado que ahora “no toca hablar del candidato”. Ojo al alcalde de Córdoba, José Antonio Nieto.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Un problema de liderazgo

Ahí están los datos. El Barómetro de Opinión Pública de Andalucía (BOPA), elaborado por el IESA indica que el PP-A perdería 10 puntos en intención de voto en sólo 8 meses, el PSOE se mantendría (aunque ganaría entre dos y cuatro escaños más), Izquierda Unida experimentaría una espectacular subida de 5 puntos, que le haría conseguir entre 3 y 5 parlamentarios más, y UPyD obtendría un aumento de 2,5 puntos que le permitiría entrar por primera vez en el Parlamento andaluz.

Parece evidente que una de las respuestas para encontrar una explicación a esa pérdida de apoyo electoral tan importante por parte de los conservadores andaluces es la política de recortes y subida de impuestos del gobierno liderado por Rajoy. De hecho, el 70% de los 3.675 andaluces entrevistados por el IESA desaprueba la gestión del presidente español. ¿Pero es la única razón para un retroceso demoscópico tan brutal? Esas mismas políticas también afectaron a los ciudadanos gallegos que, sin embargo, hace poco más de un mes revalidaron la mayoría absoluta de los conservadores liderados por Núñez Feijoo. ¿Es sólo un problema de recortes o también de liderazgo en el seno del PP-A?

Uno de los datos más interesantes de la encuesta del IESA es que Zoido sólo es conocido por un 27% de los andaluces, que viene explicado por las reiteradas declaraciones del jefe de la oposición sobre el hecho de que su prioridad es el ayuntamiento de Sevilla. La principal pregunta que se deberían hacer los populares es si se puede votar a alguien a quién no conoces y que no se preocupa por tus problemas.

El hecho de que el 28% de los andaluces crea que Griñán tiene más autoridad en su partido frente al 11% que piensa que lo tiene Zoido evidencia los problemas que el jefe de la oposición está teniendo dentro de su formación por conceder prioridad a Sevilla frente al resto de provincias andaluzas. La propia sensación de interinidad del liderazgo del presidente del PP-A, que ni tan siquiera ha aclarado todavía si se presentará como candidato a la presidencia de la Junta, propulsa estos problemas internos. ¿Se puede respetar la autoridad de alguien que no sabes si va a ser flor de un día?

Otro dato que debería hacer reflexionar al PP es como, tras la comisión de investigación sobre los ERE, el 19% de los encuestados piensa que Griñán es más honesto frente al 10% que cree que lo es Zoido. ¿Qué tipo de oposición ha hecho el alcalde de Sevilla para que este caso de corrupción no haya afectado en nada a la imagen del presidente de la Junta?

Por último, un dato para la esperanza para los conservadores: el 60% de los andaluces sigue considerando que es deseable un cambio de gobierno en Andalucía y el 50% desaprueba la labor del bipartito andaluz frente al 29% que la aprueba. En otras palabras, están deseando votar al PP siempre que exista un liderazgo razonable. El problema es que no lo hay.

martes, 16 de octubre de 2012

El dilema de Zoido

El pasado fin de semana tanto El País como El Correo de Andalucía reflejaban en sus páginas el malestar que ha ocasionado en las filas de los populares andaluces la falta de punch de Zoido en su último debate parlamentario con Griñán. Es la guinda que faltaba para que el alcalde sevillano se enfrente de una vez por todas al dilema (que en más de una ocasión seguro que se ha planteado) sobre su renuncia a la presidencia del PP-A. Dos razones, una de tipo personal y otra partidista, avalan la dimisión.

La primera radica en que tanto la alcaldía de Sevilla como la jefatura de la oposición requieren ser desempeñados con la máxima dedicación, algo que Zoido no está en condiciones de realizar al tener que asumirlas de forma simultánea. Esta falta de tiempo perjudica especialmente las posibilidades de que el líder de la oposición repita mandato en la capital de Híspalis tras las próximas elecciones, ya que los ciudadanos, a diferencia de los militantes de su partido, padecen en sus propias carnes que su alcalde no se dedique en cuerpo y alma a sus asuntos.

Y la segunda tiene su fundamento en que la asunción de ambos cargos permite a los socialistas andaluces planificar acciones de desgaste del PP-A, como la de conceder prioridad a los Metro de Granada y de Málaga frente al de Sevilla. El objetivo que se persigue con ello es que Zoido sea percibido en el resto de provincias andaluzas como valedor en exclusiva de los intereses sevillanos. En un escenario como el actual, en el que el PP andaluz necesita arañar votos de todas las circunscripciones andaluzas para conseguir los cinco escaños que necesita para obtener mayoría absoluta, estas acciones son letales para las aspiraciones de los populares de gobernar por primera vez Andalucía. Frente a esta situación, la renuncia de Zoido a la presidencia del PP andaluz permitiría a la persona que resultase elegida como nuevo líder conservador dedicar todo su tiempo a hacer oposición evitando, además, ofrecer bazas electorales a los socialistas andaluces.

Asimismo, si Zoido dimitiese de su cargo de presidente del PP-A podría dedicarse en exclusiva a su labor como alcalde y tendría más posibilidades de revalidar la mayoría absoluta en Sevilla. No es poco en un escenario que se presenta mucho más complicado que el de las pasadas elecciones municipales, en el que la gestión económica del anterior Gobierno central propició que muchos ciudadanos votasen a alcaldes del PP con el único objetivo de castigar a Zapatero.

Finalmente, si las ambiciones de Zoido se lo permiten no debería pasar por alto el hecho de que en caso de que renovase mandato como alcalde sevillano podría presentar su candidatura a la presidencia del Gobierno andaluz subido en la cresta de la ola de su renovada mayoría municipal.

sábado, 6 de octubre de 2012

Los errores de Arenas (y de Rajoy)

Javier Arenas reconocía el viernes en el XIII Congreso provincial del PP de Sevilla haber cometido errores en las pasadas elecciones autonómicas. En algún periódico sevillano incluso se llegaba a insinuar que quizás el ex presidente del PP andaluz se refería al hecho de creerse las encuestas y de haber mantenido un perfil plano durante la campaña electoral. Como señalo en el libro Andalucía la aldea gala, es cierto que Arenas pecó de exceso de confianza. Si bien es verdad que, al comenzar la campaña electoral, no dejaba de repetir que las elecciones no las tenían “ganadas”, en la segunda semana se dejó arrastrar por las declaraciones de los líderes nacionales del PP y por unas encuestas que le daban en todos los casos una mayoría absoluta holgada. Concretamente, Arenas llegó a afirmar en el mitin de Córdoba que el PP andaluz iba a hacer historia “a lo grande” en esas elecciones. Un craso error que tuvo un claro efecto desmovilizador en su electorado.
Sin embargo, no es cierto que el hecho de haber mantenido un perfil plano le perjudicase. Todo lo contrario. Tanto en esta comunidad como en el conjunto de España hay una mayoría de ciudadanos que se declaran de centro-izquierda. La estrategia del PP siempre ha sido desideologizar lo máximo posible la campaña y pedir el voto apelando a la capacidad de gestión económica de su partido (que ahora se empieza a poner en entredicho). De lo contrario, tienen todas las de perder. Esa fue la estrategia que siguió Arenas. O más bien la que intentó seguir porque la aparición en campaña de Cospedal criticando a los sindicatos por su oposición a la reforma laboral fue letal para sus intereses. No toda la culpa de los resultados electorales obtenidos es imputable al ex presidente del PP andaluz, aunque sí buena parte. El PP se dejó más de cuatrocientos mil votos entre las elecciones generales y las elecciones autonómicas en Andalucía. Es decir, gran parte de su electorado se quedó en casa el 25-M tras llegar el PP al gobierno central. Y la subida de impuestos de finales de diciembre era con diferencia la medida de Rajoy más rechazada por los votantes del PP en Andalucía. En esa decisión y en el triunfalismo de Arenas es donde hay que buscar las razones de su victoria amarga.

viernes, 13 de julio de 2012

El error sevillano

Los anunciados nombramientos del alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, como próximo presidente del PP andaluz y del secretario general del PP de Sevilla, José Luis Sanz, como nuevo secretario general de los conservadores andaluces son un grave error que a la larga tendrá consecuencias electorales.

Las matemáticas no engañan. El PP necesita obtener cinco escaños más en las próximas elecciones andaluzas para conseguir la mayoría absoluta. En las pasadas elecciones autonómicas se pudo comprobar que para los populares subir más de un escaño en una provincia andaluza es prácticamente imposible. El PP sólo pudo ganar un escaño en tres provincias (Sevilla, Cádiz y Huelva) el 25-M con respecto a las elecciones del 2008. Y todo ello en una coyuntura política difícilmente mejorable para los conservadores andaluces y que no volverá a repetirse tras los recortes de Rajoy. Por tanto, el PP tendría que aumentar un escaño en cinco provincias. Dicho de otro modo. La lucha no está en Sevilla sino, como mínimo, en cinco provincias andaluzas. Con la designación del alcalde de Sevilla y del secretario general del PP sevillano como números uno y dos, los conservadores le ofrecen al PSOE andaluz en bandeja la oportunidad de presentar a los populares andaluces como un partido sevillano, preocupado únicamente por los intereses de Sevilla, que Zoido ya ha calificado como su prioridad número uno. Si a esto unimos el sentimiento generalizado de agravio que existe en el resto de provincias andaluzas (especialmente en las orientales y en Málaga, donde para más inri el PP empieza a tocar techo electoral) respecto a Sevilla, nos encontramos con que las posibilidades de los populares andaluces de obtener los cinco escaños que les faltan en esas cinco provincias se reducen al mínimo.

En un raro caso de desaciertos en cadena, al error de Rajoy al señalar a Zoido como el elegido se le ha sumado la equivocación de éste al nombrar a Sanz como su lugarteniente. El alcalde de Sevilla ha justificado el nombramiento del alcalde de Tomares como número dos del PP andaluz en la necesidad de tener a alguien de su confianza para poder dirigir a su partido con solvencia. Pero el propio hecho de que el próximo presidente del PP andaluz no tenga a nadie de su confianza en el partido fuera de la provincia de Sevilla evidencia que no es la persona idónea para liderar a su partido durante los próximos años.

En un momento en el que los conservadores andaluces -como grupo político más numeroso en Parlamento andaluz- se encuentran en la mejor posición de su historia para intentar alcanzar por vez primera el Gobierno andaluz, la dirección nacional y andaluza del PP parecen haber olvidado que Andalucía es algo más que Sevilla.

lunes, 26 de marzo de 2012

Andalucía, la aldea gala


La pregunta del millón: ¿Por qué los socialistas galo-andaluces resistieron la embestida de las legiones romanas del PP?:


-Porque Griñán decidió retrasar las elecciones andaluzas -en contra de la opinión de Rubalcaba- para no hacerlas coincidir con los comicios generales previendo que las medidas drásticas de Rajoy, una vez llegado al poder, tendrían su efecto electoral en marzo.

-Porque la estrategia de comunicación socialista en relación al escándalo de los ERE giró para bien durante la campaña electoral: aplaudían que la juez Alaya metiese en la cárcel a Guerrero en vez de criticar su trabajo, como habían hecho anteriormente, y reconocían que el fondo de reptiles les iba a pasar factura en las urnas en vez de quitarle importancia.

-Porque funcionó la estrategia socialista de presentar a la aldea gala andaluza como último reducto del modelo socialdemocrata frente a los recortes sociales y laborales romanos que acometían el PP y CiU en el resto de España.

-Porque Griñán -sabedor que presentarse de la mano de alguien que le había hecho perder 700.000 votos en Andalucía el 20-N no le podía reportar grandes réditos- decidió que los líderes socialistas hicieran campaña por separado, excepto el último día.

-Porque Cospedal y Montoro parecían agentes infiltrados de Griñán en los mítines de Arenas.

-Porque se mantuvo la disciplina interna socialista desde el cierre de las listas electorales hasta el 25-M, salvo una pequeña reunión conspiranoica de Francisco Toscano con alcaldes socialistas sevillanos, que no tuvo repercusión pública salvo una mención en el ABC de Sevilla.

P.D.: Uno de los pocos fallos socialistas: el slogan de campaña. Los lemas de campaña hay que cerrarlos. En caso contrario, permites que tus rivales lo puedan manipular, como hicieron. Se hubiese podido decir lo mismo con un lema como Seguridad, que utilizaron los socialistas asturianos.

Mi enhorabuena a Griñán y a Miguel Ángel Vázquez, secretario de Comunicación del PSOE andaluz. Ellos han sido los artífices de la resistencia socialista.

miércoles, 21 de marzo de 2012

"Los sondeos no pueden sustituir a las urnas"

Alvaro Ybarra, director de ABC de Sevilla

Asumió la dirección del ABC de Sevilla con sólo 40 años, renovando el diario monárquico de arriba a abajo con nombres de la talla de Ignacio Camacho, Felix Machuca, Alberto García Reyes o Fernando Iwasaki. Bajo su batuta, su periódico ha sacado a la luz el escándalo de los ERE, que está próximo a terminar con 30 años de gobiernos socialistas en Andalucía. Alvaro Ybarra compatibiliza su labor como director del diario líder en la provincia de Sevilla con su presencia en tertulias radiofónicas, la docencia en Masters relacionados con el periodismo económico, su pasión por el Sevilla y su apuesta por Twitter. A través de este medio nos ofrece sus opiniones sobre las elecciones andaluzas.

Teniendo en cuenta la horquilla de entre 57 y 60 escaños que pronosticaba ABC el pasado domingo para el PP y los 2 diputados que auguraba para UPyD, ¿está todo decidido?
Las encuestas nos dan una impresión continuada de que el PP tiene mayoría absoluta. Pero los sondeos no pueden sustituir a las urnas.

¿Qué aciertos y errores han cometido Griñán y Arenas durante la campaña electoral?
Griñán da una imagen de soledad y derrota. Arenas ha aprendido lecciones del pasado y no quiere dárselas de ganador.

En su caso, ¿qué parte de la victoria le deberá Arenas al paro y qué parte a la investigación del ABC de Sevilla sobre los ERE?
La crisis, el paro, la corrupción, la evidencia de que treinta años de socialismo es demasiado tiempo, las ansias de cambio... Todo influye.

miércoles, 14 de marzo de 2012

"Los cinco millones de parados influirán más que la reforma laboral"

Narciso Michavila, presidente la consultora GAD3



Es hoy en día uno de los sociólogos más influyentes de España. Compatibiliza su trabajo como presidente de la consultora de investigación sociológica y de comunicación GAD3 con la docencia como experto en análisis electoral en numerosos Masters en instituciones educativas tan prestigiosas como la Universidad de Navarra, la Universidad Pontificia de Comilla o la Universidad Carlos III. Se llama Narciso Michavila y es una de las voces más autorizadas de este país para hablar de encuestas políticas.

Las encuestas apuntan a que el PP podría obtener hasta dos escaños más por Cádiz, Sevilla y Málaga. ¿Son éstas las provincias donde los populares deberían concentrar la campaña?
Efectivamente, en principio, el PP sube un escaño por provincia y dos en Cádiz, Málaga y Sevilla. En cuanto a la estrategia de focalizar la campaña en determinadas provincias, sí y no. En estas tres se juegan más escaños pero cada escaño cuesta también más votos. Ningún partido debe olvidar las provincias menores.

¿Cómo influirán los ERE y la reforma laboral en las elecciones andaluzas?
Los casos de corrupción nunca son suficientes para cambios masivos de voto pero pueden ser la gota que colme el vaso. Más importante que los presuntos casos de corrupción es la percepción de que es bueno el cambio tras 30 años del mismo partido. En cuanto a las modificaciones legislativas en el mercado de trabajo, creo que influirán más los 5 millones de parados que una reforma laboral que aún es pronto para evaluar.

¿Habrá mayoría absoluta del PP? ¿Con cuántos escaños?
Nuestro tracking da hoy la mayoría absoluta al PP en Andalucía pero faltan 12 días. La decisión la tienen los andaluces. Por lo que se refiere a los escaños que puedan obtener, remito al lector a la estimación que ofrecimos el viernes en www.gad3.com y que volveremos a hacer antes del lunes (último día legal de publicación).

martes, 28 de febrero de 2012

Cocktail de encuestas



Si ayer fueron la Confederación Empresarial de la Economía Social (CEPES) y el Partido Popular -probablemente para contrarrestar el efecto de la encuesta de CEPES, que no le daba mayoría absoluta- quienes dieron a conocer sus encuestas, hoy han sido los periódicos ABC y El Mundo quienes han publicado sus sondeos (realizados por IMC y Sigma 2, respectivamente). Como la encuesta del Partido Popular tiene un evidente sesgo y el tamaño de la muestra del sondeo de CEPES es menor que la de los dos periódicos y no ofrece resultados por provincias, vamos a centrarnos en las encuestas de los medios conservadores y en el número de escaños que obtendrá el Partido Popular y UPyD (que ya ha anunciado que dejará gobernar al partido mayoritario) que a efectos prácticos son los datos más relevantes de cara a conocer si el PP gobernará en Andalucía los cuatro próximos años o no.

El tamaño de la muestra de ABC (4.000 entrevistas) es el doble que la de El Mundo (2.000 encuestas) por lo que tiene mayor fiabilidad. La encuesta de ABC le da al PP una horquilla entre 55 y 59 escaños mientras que la del periódico de Pedro Jota Ramírez rebaja ese número de actas a entre 54 y 57. No importa. La suma de PP y UPyD (un escaño en el peor de los casos) permitiría a los conservadores alcanzar los 55 escaños necesarios para gobernar.

Por provincias, al PP le basta con conseguir un escaño más por provincia respecto a las elecciones de 2008 para hacerse con la mayoría absoluta. Pues bien, según los datos que se desprenden de ambas encuestas (y de todas las publicadas recientemente), los populares tendrían garantizado ese escaño adicional en todas las provincias excepto en Jaén (según el sondeo de El Mundo) y en Almería (donde ABC sólo le asegura los mismos escaños que en las pasadas elecciones aunque le da la posibilidad de conseguir uno más). No obstante, los conservadores podrían obtener hasta dos escaños más que en los comicios de hace cuatro años en las provincias Sevilla, Huelva, Málaga, y Córdoba y hasta tres escaños más en la circunscripción de Cádiz. A los populares les basta, pues, con conseguir ese escaño adicional en alguna de esas provincias para contrarrestar la hipótesis de que no consigan avances en Jaén o en Almería (algo harto improbable en esta provincia). La estrategia electoral del PP debería pasar por tanto concentrar su campaña en las tres provincias occidentales (sobre todo en Cádiz) y en Málaga.

Además, como era de prever, el asunto de los ERE tendrá su incidencia en las elecciones ya que, según ABC, el 93% de los andaluces considera grave o muy grave el escándalo del “fondo de reptiles”.

Los dos datos más importantes: todas las entrevistas realizadas para el sondeo de El Mundo se efectuaron después del anuncio del contenido de la reforma laboral y de los sucesos de la primavera valenciana. Por lo que se refiere a la encuesta del diario ABC, parte del trabajo de campo se hizo después de estos acontecimientos. Se puede decir que el principal escollo para el PP ha desaparecido aunque en política no se puede cantar victoria hasta el 100% escrutado.

lunes, 30 de enero de 2012

Huelva, la provincia clave



Huelva, Cádiz y Sevilla, por este orden, serán las provincias en las que se dirimirán las próximas elecciones andaluzas. Es la conclusión más importante que extraigo comparando la última encuesta de 2.700 entrevistas de NC Report para La Razón con la extrapolación de los resultados de las elecciones generales a las autonómicas.

Además, tres datos fundamentales: según el sondeo, el PP mantiene la mayoría absoluta que le otorgaba la proyección de resultados del 20-N. Pero esa mayoría holgada de 58 escaños se estrecha ahora hasta los 55 escaños. Los conservadores aún disponen del colchón del escaño que UPyD obtendría por Sevilla, que ya ha anunciado que dejará gobernar al partido más votado. Por último, el PSOE sólo ha subido un escaño respecto a las elecciones generales. Ni se recuperan ni sufren más castigo. El quid de la cuestión reside en lo que haga el PP.

Por provincias, los resultados de la encuesta no varían respecto a la extrapolación de los resultados de las elecciones generales, excepto en cuatro circunscripciones (Huelva, Cádiz, Sevilla y Málaga). Dos escaños (uno por Sevilla y otro por Huelva) que esa proyección concedía al PP irían ahora a parar a Izquierda Unida. Por su parte los andalucistas conseguirían su único escaño a costa del PP (en este caso, por Cádiz). Y por último, en Málaga, el PSOE ganaría el acta que la extrapolación de resultados del 20-N le daba a UPyD.

Pero, ¿por qué Huelva, Cádiz y Sevilla son la clave? A la hora de contabilizar la mayoría absoluta nos importan obviamente sólo los escaños del PP. Y es evidente que con todo lo sucedido desde las elecciones generales hasta hoy (subida de impuestos, ajustes y nuevas revelaciones de los ERE), en las circunscripciones en las que el número de escaños del PP no ha variado, es muy improbable que cambie. Así que sólo quedarían las tres provincias occidentales.

¿Y por qué por ese orden? El PP tendría más posibilidades de conservar el escaño adicional que le daba las elecciones generales en Huelva que en Cádiz y Sevilla porque los partidos pequeños, por aritmética electoral, tienen menos posibilidades de obtener escaño en las circunscripciones pequeñas (como Almería o Huelva) que en las grandes. En Sevilla, además, hay un electorado más urbano que cambia de voto en función de las políticas del PSOE.

Si yo fuera Arenas, aparte de concentrar buena parte de mi campaña electoral en Sevilla, no dejaría de visitar ningún pueblo de Huelva. En esa provincia está el escaño de la tranquilidad.

lunes, 16 de enero de 2012

Zoido, punta de lanza del PP



Una semana después del 20-N, la mayoría socialista en el Parlamento andaluz aprobaba una reforma de la ley electoral de esta comunidad para establecer la incompatibilidad entre el cargo de alcalde y el de diputado autonómico. Tal y como señalaba El País, un periódico nada sospechoso de defender al PP, la medida tenía como fin evitar que Arenas vendiese la popularidad y la gestión de sus alcaldes como ejemplo de lo que él haría tras llegar al palacio de San Telmo. Los alcaldes podrían ir en las listas autonómicas pero después tendrían que elegir entre ejercer como alcaldes o diputados regionales. Si el PP optaba por presentarles, el PSOE podría presentar esas candidaturas como fraude electoral, ya que es seguro que entre la alcaldía y su acta de diputado autonómico los alcaldes optarían por la primera.

Sin embargo, la segura suspensión cautelar de la reforma de la ley electoral andaluza por el recurso que presentará Rajoy ante el Tribunal Constitucional abre la puerta a la presencia de alcaldes del PP en sus listas autonómicas sin temor a ser acusados de fraude electoral. Al menos, de forma justificada. Así, los conservadores han anunciado hoy que cinco de ellos serán cabeza de lista el 25-M: Juan Ignacio Zoido (por Sevilla), Pedro Rodríguez (por Huelva), Juan Antonio Nieto (por Córdoba), Esperanza Oña, alcaldesa de Fuengirola (por Málaga) y Carlos Rojas, alcalde de Motril (por Granada). Para cuando se haya decidido recurso, Arenas -si gana el PP- estaría ya ocupando el Palacio de San Telmo y en caso de que el órgano constitucional rechace el recurso, la nueva mayoría del PP podría reformar la ley para que sus alcaldes tomen posesión de sus actas de diputados autonómicos.

La inclusión de Zoido en las listas es estratégica. La batalla de Sevilla se presenta como la madre de todas las batallas ya que en esa circunscripción el PSOE puede perder hasta tres diputados (dos a favor del PP y uno a UPyD), que se antojan claves en la obtención de la mayoría absoluta (o parlamentaria) por los conservadores. El alcalde sevillano va a jugar un papel fundamental en la campaña electoral, similar al que asumió Alfonso Guerra durante la campaña que condujo al 20-N. Su aplastante victoria en las elecciones municipales, su notable gestión al frente de la capital andaluza con celebración de la final de la Copa Davis incluida y su nombramiento como presidente de la FEMP (Federación Española de Municipios y Provincias) hacen de él el activo más importante con el que cuenta Arenas para afrontar con éxito las autonómicas.

martes, 27 de diciembre de 2011

Griñán depende de Chacón



El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, señalaba ayer que lo que más le había llamado la atención de los dos manifiestos “Mucho PSOE por hacer” y “Yo sí estuve allí” firmados por dirigentes y cargos socialistas era la ausencia de referencias a Andalucía. Además, avisaba que la federación andaluza apoyaría como secretario general al candidato que tenga como objetivo ganar las elecciones andaluzas. La advertencia de Griñán no debe caer en saco roto para los candidatos socialistas, ya que no debemos olvidar que la federación andaluza representa al 25% de los delegados que elegirán al próximo secretario general socialista. Quien se gane a los delegados andaluces, tiene mucho Congreso ganado.

Evidentemente, Griñán persigue que los dos candidatos respalden al máximo su campaña y que el PSOE andaluz tenga peso específico en la dirección socialista federal, (quizás con su compañera socialista andaluza Susana Díaz como secretaria de organización del PSOE federal). Sin embargo, las posibilidades del presidente andaluz de seguir ocupando el palacio de San Telmo pasan por que del Congreso socialista salga un PSOE nuevo, joven y unido. Es decir, un PSOE que rompa totalmente con un pasado que le ha llevado a perder 4 millones y medio de votos y que dé imagen de renovación, como sucedió con Zapatero hace 11 años. El PSOE sólo puede contrarrestar la segunda parte de la campaña del “cambio” que va a llevar cabo PP si empieza una etapa con caras nuevas, o que al menos no hayan tenido nada que ver con las decisiones fundamentales de la etapa anterior. Y para eso necesita que Carme Chacón salga elegida, o, en su defecto, alguno de los candidatos alternativos que se barajan Eduardo Madina o Emiliano García Page. Apostar por Rubalcaba sería como en su día fue apostar por Almunia, más de lo mismo y sinónimo de fracaso. Con buen criterio, la consejera de Presidencia andaluza, Mar Moreno, ya ha señalado que es necesario que haya vientos de cambio. De esos vientos dependerá que Griñán siga conservando el poder.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Más UPyD = Menos PSOE



Los medios del Grupo Joly publicaban hace un par de semanas un estupendo artículo de José Joaquín León en el cual se hacía un análisis sobre los partidos a los cuales les podría perjudicar la reciente aparición de UPyD en la escena política andaluza. Aunque estoy de acuerdo con la mayor parte de la tesis de León -una de las referencias del periodismo andaluz-, hay un punto en el cual discrepo.





En tanto en cuanto el partido de Rosa Díez le ha quitado 450.000 votos al PSOE y 350.000 al PP en las elecciones generales (según el análisis post-electoral de El País publicado una semana después del 20-N), coincido en que su presencia perjudica tanto a unos como a otros. Pero si hablamos de escaños y, por tanto, de gobierno, hay que tener en cuenta que los dos diputados (uno por Sevilla y otro por Málaga) que la extrapolación del resultado de las recientes elecciones generales al parlamento andaluz le concede a UPyD los ganaría a costa del PSOE, no del PP. Y en un hipotético escenario no favorable para el PP en el que sólo alcanzase la mayoría simple, es harto improbable que el partido magenta no dejase gobernar al partido más votado y prefiriese formar gobierno con PSOE, IU e incluso el PA (si se da el caso). Por tanto, UPyD más que perjudicarle al PP le favorece, ya que le quita al PSOE la posibilidad de poder sumar una mayoría de gobierno con IU.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

La encuesta del IESA

Según la última encuesta realizada por el IESA (Instituto de Estudios Sociales Avanzados), el PP-A, con el 46,4% de los votos, ganaría las próximas elecciones andaluzas al PSOE-A, que obtendría el 36% de los votos. Cabe precisar que la encuesta se realizó entre el 26 de septiembre y el 21 de octubre, es decir, un mes antes de las elecciones generales. Por lo tanto, a la hora de cuantificar la situación actual, resulta mucho más preciso, obviamente, una votación real como la del 20-N que una encuesta sobre tres mil personas como la que hoy nos ha presentado el IESA, que además, como hemos mencionado anteriormente, fue anterior al 20-N.








El PSOE andaluz ha estado ágil, por boca de Rosa Torres, a la hora de valorar los resultados de la encuesta afirmando que en sólo un mes (el que trascurre desde la realización de la encuesta hasta el 20-N) su partido ha recortado al PP dos de los 10,6 puntos la diferencia que le sacaba.

No obstante, algunos datos de la encuesta sí son útiles para valorar la situación política andaluza, como aquel que confirma un gran deseo de cambio político en Andalucía (72,8% de los encuestados); o el que señala que la idea de que el PP ganará las próximas elecciones autonómicas se ha asentado en el electorado andaluz (61,7% frente al 17% de los que piensan que ganará el PSOE); o el que muestra un empate técnico (con nota de suspenso) en la valoración de los principales líderes andaluces; o aquel que señala a Rosa Díez como la líder mejora valorada por los andaluces; o, por último, el que indica el sorpasso de UPyD sobre el Partido Andalucista, reforzando la convicción de que el partido de Rosa Díez es una formación en ascenso en las preferencias de los andaluces y que podría servirle como apoyo al PP en caso de que no consiga la mayoría absoluta.

Los datos apuntan en una dirección. Veremos a ver si las elecciones de dentro de menos de cuatro meses la confirman.

martes, 22 de noviembre de 2011

5 razones por las que el PP andaluz haría mal en confiarse




Un 88% de los encuestados en un sondeo online de El Mundo consideran el resultado de las pasadas elecciones generales en Andalucía un anticipo de lo que sucederá en las próximas elecciones andaluzas. La extrapolación de los resultados del 20-N a los comicios andaluces que ha aparecido en diversos medios vendría a darles la razón, ya que concede la mayoría absoluta al PP (58 de los 109 escaños en juego). Además, los conservadores dispondrían de un colchón de hasta cinco escaños si los dos escaños que hipotéticamente obtenga UPyD (según esta extrapolación) apoyan al PP para llegar al Palacio de San Telmo (una eventualidad nada alejada de la realidad si tenemos en cuenta que es la primera oportunidad del partido de Rosa Díez de tocar poder autonómico). Pero las siguientes razones abonan la lógica de que el PP lo tiene más difícil de lo que parece:



- O bien todas las encuestas del domingo 13 de noviembre se equivocaron en Andalucía por nada menos que seis puntos (como dice Chaves) o bien el PSOE remontó buena parte de la desventaja que tenía en este territorio durante la semana que transcurrió desde ese día al 20-N (hipótesis que parece mucho más sólida). Seis puntos en una sola semana de campaña.



- Los próximos recortes que asumirá Rajoy en cuanto llegue al gobierno pueden suponer un importante desgaste electoral para el PP. Una anécdota: una allegada, votante socialista de toda la vida, me cuenta que votó al PP el 20-N. ¿Su voto en los próximos comicios andaluces? PSOE. Alejada del sectarismo, su voto no puede ser más pragmático (e inteligente). Y es que la no congelación de las pensiones (uno de los temas estrella de la campaña del PP) depende del gobierno central; pero la sanidad (tema estelar de campaña del PSOE), de los gobiernos autonómicos.



- Es difícil que el PP pueda exhibir algún resultado en la lucha contra el paro en los dos meses que transcurran desde que el partido conservador acceda al poder hasta las elecciones andaluzas, lo cual reforzará el discurso del PSOE de que nos encontramos ante una crisis global y no tanto por su culpa.



- Es muy posible que una buena parte de los votantes socialistas consideren ya amortizado su castigo a su partido, tras haberle infligido una dura reprimenda en las municipales y generales.



- Y lo más importante, en febrero del próximo año se abrirá una nueva etapa socialista con la elección (en Sevilla) de su nuevo secretario general, que presumiblemente será alguien liberado de las ataduras del zapaterismo y visto con otros ojos por el electorado español…y andaluz.



Hay partido.