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domingo, 13 de enero de 2013

Pacto sin exclusiones

“Serio, útil y sin exclusiones”. Ese es el pacto por Andalucía que quiere Zoido. Y el que cualquier andaluz de buena fe firmaría ahora mismo. Cuantas más fuerzas políticas con capacidad de influencia estén en el pacto, mejor. Desde este blog, se ha criticado con dureza al alcalde de Sevilla por anteponer los intereses de su ciudad a los de Andalucía. Pero hay que reconocer que lo que pide en esta ocasión es lo que demandan la mayoría de los andaluces. Y es que el pacto por Andalucía quedaría cojo sin la participación de la fuerza más votada en las elecciones andaluzas, que -no olvidemos- es a su vez el partido político que gobierna España. Ahora que el color político del gobierno andaluz y del gobierno central no coincide es más necesario que nunca tender puentes entre ambas administraciones.

No parece un buen augurio que en una entrevista publicada hoy en El País Diego Valderas afirmase que veía casi imposible que el PP se sumase al pacto. Parece que el vicepresidente andaluz se está poniendo la venda antes la herida. El PP-A deberá asumir que los andaluces, como han demostrado en las urnas votando mayoritariamente a fuerzas de izquierdas, no quieren recortes en políticas sociales como la sanidad, la educación o la dependencia. Pero los socialistas andaluces deberán también reconocer que hasta ahora su política no ha servido para crear empleo sino para destruirlo y que la administración andaluza -como el resto de administraciones territoriales- no funciona de forma eficaz. Algo habrá que hacer para que esas dinámicas cambien. Y las tres fuerzas deberán ceder algo para que el pacto refleje lo que mayoritariamente desean los andaluces: un modelo de salida de la crisis que impida recortes en las políticas sociales pero útil para dinamizar el empleo y reformar la administración pública.

Los escollos no son sólo económicos sino también territoriales. En esa misma entrevista en El País, Valderas incluía dentro del pacto el modelo de Estado que se defendería desde Andalucía. Pero Arenas no ha dudado en afirmar hoy que el modelo federal que propone el PSOE sería “letal” para Andalucía porque eliminaría la solidaridad. Diferencias hay hasta en el modelo de Estado.

Pero no seamos pesimistas. El pacto parece que cuenta con un valedor: el presidente de la Junta, José Antonio Griñán, que tiene un gran interés en que el acuerdo sirva como referente nacional para PP y PSOE, apuntándose así un tanto político. El presidente andaluz deberá propiciar un acuerdo sobre un texto que sea lo suficientemente ambiguo pero también lo suficientemente concreto como para que PSOE, PP e Izquierda Unida se sumen al mismo. Sólo un pacto en el que figuren los tres partidos representados en el Parlamento tendrá la solidez suficiente. Los ciudadanos necesitan que los políticos tengan altura de miras. Si no, lean las encuestas.

martes, 16 de octubre de 2012

El dilema de Zoido

El pasado fin de semana tanto El País como El Correo de Andalucía reflejaban en sus páginas el malestar que ha ocasionado en las filas de los populares andaluces la falta de punch de Zoido en su último debate parlamentario con Griñán. Es la guinda que faltaba para que el alcalde sevillano se enfrente de una vez por todas al dilema (que en más de una ocasión seguro que se ha planteado) sobre su renuncia a la presidencia del PP-A. Dos razones, una de tipo personal y otra partidista, avalan la dimisión.

La primera radica en que tanto la alcaldía de Sevilla como la jefatura de la oposición requieren ser desempeñados con la máxima dedicación, algo que Zoido no está en condiciones de realizar al tener que asumirlas de forma simultánea. Esta falta de tiempo perjudica especialmente las posibilidades de que el líder de la oposición repita mandato en la capital de Híspalis tras las próximas elecciones, ya que los ciudadanos, a diferencia de los militantes de su partido, padecen en sus propias carnes que su alcalde no se dedique en cuerpo y alma a sus asuntos.

Y la segunda tiene su fundamento en que la asunción de ambos cargos permite a los socialistas andaluces planificar acciones de desgaste del PP-A, como la de conceder prioridad a los Metro de Granada y de Málaga frente al de Sevilla. El objetivo que se persigue con ello es que Zoido sea percibido en el resto de provincias andaluzas como valedor en exclusiva de los intereses sevillanos. En un escenario como el actual, en el que el PP andaluz necesita arañar votos de todas las circunscripciones andaluzas para conseguir los cinco escaños que necesita para obtener mayoría absoluta, estas acciones son letales para las aspiraciones de los populares de gobernar por primera vez Andalucía. Frente a esta situación, la renuncia de Zoido a la presidencia del PP andaluz permitiría a la persona que resultase elegida como nuevo líder conservador dedicar todo su tiempo a hacer oposición evitando, además, ofrecer bazas electorales a los socialistas andaluces.

Asimismo, si Zoido dimitiese de su cargo de presidente del PP-A podría dedicarse en exclusiva a su labor como alcalde y tendría más posibilidades de revalidar la mayoría absoluta en Sevilla. No es poco en un escenario que se presenta mucho más complicado que el de las pasadas elecciones municipales, en el que la gestión económica del anterior Gobierno central propició que muchos ciudadanos votasen a alcaldes del PP con el único objetivo de castigar a Zapatero.

Finalmente, si las ambiciones de Zoido se lo permiten no debería pasar por alto el hecho de que en caso de que renovase mandato como alcalde sevillano podría presentar su candidatura a la presidencia del Gobierno andaluz subido en la cresta de la ola de su renovada mayoría municipal.

lunes, 16 de enero de 2012

Zoido, punta de lanza del PP



Una semana después del 20-N, la mayoría socialista en el Parlamento andaluz aprobaba una reforma de la ley electoral de esta comunidad para establecer la incompatibilidad entre el cargo de alcalde y el de diputado autonómico. Tal y como señalaba El País, un periódico nada sospechoso de defender al PP, la medida tenía como fin evitar que Arenas vendiese la popularidad y la gestión de sus alcaldes como ejemplo de lo que él haría tras llegar al palacio de San Telmo. Los alcaldes podrían ir en las listas autonómicas pero después tendrían que elegir entre ejercer como alcaldes o diputados regionales. Si el PP optaba por presentarles, el PSOE podría presentar esas candidaturas como fraude electoral, ya que es seguro que entre la alcaldía y su acta de diputado autonómico los alcaldes optarían por la primera.

Sin embargo, la segura suspensión cautelar de la reforma de la ley electoral andaluza por el recurso que presentará Rajoy ante el Tribunal Constitucional abre la puerta a la presencia de alcaldes del PP en sus listas autonómicas sin temor a ser acusados de fraude electoral. Al menos, de forma justificada. Así, los conservadores han anunciado hoy que cinco de ellos serán cabeza de lista el 25-M: Juan Ignacio Zoido (por Sevilla), Pedro Rodríguez (por Huelva), Juan Antonio Nieto (por Córdoba), Esperanza Oña, alcaldesa de Fuengirola (por Málaga) y Carlos Rojas, alcalde de Motril (por Granada). Para cuando se haya decidido recurso, Arenas -si gana el PP- estaría ya ocupando el Palacio de San Telmo y en caso de que el órgano constitucional rechace el recurso, la nueva mayoría del PP podría reformar la ley para que sus alcaldes tomen posesión de sus actas de diputados autonómicos.

La inclusión de Zoido en las listas es estratégica. La batalla de Sevilla se presenta como la madre de todas las batallas ya que en esa circunscripción el PSOE puede perder hasta tres diputados (dos a favor del PP y uno a UPyD), que se antojan claves en la obtención de la mayoría absoluta (o parlamentaria) por los conservadores. El alcalde sevillano va a jugar un papel fundamental en la campaña electoral, similar al que asumió Alfonso Guerra durante la campaña que condujo al 20-N. Su aplastante victoria en las elecciones municipales, su notable gestión al frente de la capital andaluza con celebración de la final de la Copa Davis incluida y su nombramiento como presidente de la FEMP (Federación Española de Municipios y Provincias) hacen de él el activo más importante con el que cuenta Arenas para afrontar con éxito las autonómicas.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Más UPyD = Menos PSOE



Los medios del Grupo Joly publicaban hace un par de semanas un estupendo artículo de José Joaquín León en el cual se hacía un análisis sobre los partidos a los cuales les podría perjudicar la reciente aparición de UPyD en la escena política andaluza. Aunque estoy de acuerdo con la mayor parte de la tesis de León -una de las referencias del periodismo andaluz-, hay un punto en el cual discrepo.





En tanto en cuanto el partido de Rosa Díez le ha quitado 450.000 votos al PSOE y 350.000 al PP en las elecciones generales (según el análisis post-electoral de El País publicado una semana después del 20-N), coincido en que su presencia perjudica tanto a unos como a otros. Pero si hablamos de escaños y, por tanto, de gobierno, hay que tener en cuenta que los dos diputados (uno por Sevilla y otro por Málaga) que la extrapolación del resultado de las recientes elecciones generales al parlamento andaluz le concede a UPyD los ganaría a costa del PSOE, no del PP. Y en un hipotético escenario no favorable para el PP en el que sólo alcanzase la mayoría simple, es harto improbable que el partido magenta no dejase gobernar al partido más votado y prefiriese formar gobierno con PSOE, IU e incluso el PA (si se da el caso). Por tanto, UPyD más que perjudicarle al PP le favorece, ya que le quita al PSOE la posibilidad de poder sumar una mayoría de gobierno con IU.