Análisis de las estrategias políticas de los partidos andaluces y toda la información del libro Andalucía, la aldea gala
domingo, 13 de enero de 2013
Pacto sin exclusiones
martes, 16 de octubre de 2012
El dilema de Zoido
lunes, 16 de enero de 2012
Zoido, punta de lanza del PP
Una semana después del 20-N, la mayoría socialista en el Parlamento andaluz aprobaba una reforma de la ley electoral de esta comunidad para establecer la incompatibilidad entre el cargo de alcalde y el de diputado autonómico. Tal y como señalaba El País, un periódico nada sospechoso de defender al PP, la medida tenía como fin evitar que Arenas vendiese la popularidad y la gestión de sus alcaldes como ejemplo de lo que él haría tras llegar al palacio de San Telmo. Los alcaldes podrían ir en las listas autonómicas pero después tendrían que elegir entre ejercer como alcaldes o diputados regionales. Si el PP optaba por presentarles, el PSOE podría presentar esas candidaturas como fraude electoral, ya que es seguro que entre la alcaldía y su acta de diputado autonómico los alcaldes optarían por la primera.
Sin embargo, la segura suspensión cautelar de la reforma de la ley electoral andaluza por el recurso que presentará Rajoy ante el Tribunal Constitucional abre la puerta a la presencia de alcaldes del PP en sus listas autonómicas sin temor a ser acusados de fraude electoral. Al menos, de forma justificada. Así, los conservadores han anunciado hoy que cinco de ellos serán cabeza de lista el 25-M: Juan Ignacio Zoido (por Sevilla), Pedro Rodríguez (por Huelva), Juan Antonio Nieto (por Córdoba), Esperanza Oña, alcaldesa de Fuengirola (por Málaga) y Carlos Rojas, alcalde de Motril (por Granada). Para cuando se haya decidido recurso, Arenas -si gana el PP- estaría ya ocupando el Palacio de San Telmo y en caso de que el órgano constitucional rechace el recurso, la nueva mayoría del PP podría reformar la ley para que sus alcaldes tomen posesión de sus actas de diputados autonómicos.
La inclusión de Zoido en las listas es estratégica. La batalla de Sevilla se presenta como la madre de todas las batallas ya que en esa circunscripción el PSOE puede perder hasta tres diputados (dos a favor del PP y uno a UPyD), que se antojan claves en la obtención de la mayoría absoluta (o parlamentaria) por los conservadores. El alcalde sevillano va a jugar un papel fundamental en la campaña electoral, similar al que asumió Alfonso Guerra durante la campaña que condujo al 20-N. Su aplastante victoria en las elecciones municipales, su notable gestión al frente de la capital andaluza con celebración de la final de la Copa Davis incluida y su nombramiento como presidente de la FEMP (Federación Española de Municipios y Provincias) hacen de él el activo más importante con el que cuenta Arenas para afrontar con éxito las autonómicas.
viernes, 23 de diciembre de 2011
Más UPyD = Menos PSOE
Los medios del Grupo Joly publicaban hace un par de semanas un estupendo artículo de José Joaquín León en el cual se hacía un análisis sobre los partidos a los cuales les podría perjudicar la reciente aparición de UPyD en la escena política andaluza. Aunque estoy de acuerdo con la mayor parte de la tesis de León -una de las referencias del periodismo andaluz-, hay un punto en el cual discrepo.

En tanto en cuanto el partido de Rosa Díez le ha quitado 450.000 votos al PSOE y 350.000 al PP en las elecciones generales (según el análisis post-electoral de El País publicado una semana después del 20-N), coincido en que su presencia perjudica tanto a unos como a otros. Pero si hablamos de escaños y, por tanto, de gobierno, hay que tener en cuenta que los dos diputados (uno por Sevilla y otro por Málaga) que la extrapolación del resultado de las recientes elecciones generales al parlamento andaluz le concede a UPyD los ganaría a costa del PSOE, no del PP. Y en un hipotético escenario no favorable para el PP en el que sólo alcanzase la mayoría simple, es harto improbable que el partido magenta no dejase gobernar al partido más votado y prefiriese formar gobierno con PSOE, IU e incluso el PA (si se da el caso). Por tanto, UPyD más que perjudicarle al PP le favorece, ya que le quita al PSOE la posibilidad de poder sumar una mayoría de gobierno con IU.